"Y la vida pasa...
Y no prescribe"
Karmelo C. Ibarren.
Aún te recuerdo
bajo una lluvia mansa
sorteando
el frío legamoso
de las alcantarillas
entre calles
de ciudades insomnes
que desembocan
invariablemente
en una habitación
de un hotel de provincias
-siempre la misma-
donde aprendimos
a medir soledades
al compás del triste abandono
de una gota
-siempre la misma-
sobre la piel del acerado silencio
de dos cuerpos desnudos.



