"Una espiral es un ciclo de medida que se mueve a través del tiempo.
Una espiral es el movimiento alrededor y más allá de un círculo, regresando siempre a sí mismo pero nunca al mismo lugar.
Las espirales nunca se repiten.
La espiral es el cordón umbilical.
La espiral es el coraje suave.
La espiral es el laberinto.
La espiral es el paisaje entre mundos: el paso del nacimiento a la muerte.
Caminando en espiral, inevitablemente, se llega a la siguiente etapa única,
la desconocida"
Susun Weed
| "Soa",de Pólvora Tatoo, tatuando El Árbol de la vida |
Ayer, 25 de julio, dos años después de la operación, sobre mi pecho quedó impreso este Árbol de la vida. No es necesario tener los conocimientos teológicos o filosóficos que nos confirman su presencia en buena parte de las culturas antiguas para intuir, solo a partir del nombre, el significado de esta imagen tatuada sobre la cicatriz de mi mastectomía.
No ha resultado fácil encontrar un motivo que se adaptara a la forma de la cicatriz y que simbolizara, en el breve impacto de una mirada, todo este proceso vital. Hemos realizado pruebas y más pruebas infructuosas de imágenes superpuestas sobre mi pecho gracias a la infinita paciencia de Carlos. Pero mi impaciencia, mezclada a veces con el desconsuelo, ha ido tiñendo este largo mes de búsqueda. Al fin, casi a punto de abandonar, mi hermano me mandó la imagen de "El árbol de la vida" de G. Kimt. Me pidió que investigara sobre su significado:
"El árbol de la vida recoge la trayectoria vital del ser humano como un intrincado camino con múltiples intersecciones, una sucesión de anhelos que, en ocasiones, se ven realizados y que definen la dirección que toma. El fin de la vida, la muerte, da sentido a la existencia, y por ello también está presente en el cuadro, representada por el pájaro negro."
Pilar C. Sánchez
Pilar C. Sánchez
Después de leer este texto, supe que estaría dispuesta a ver esta imagen sobre mi cuerpo durante toda la vida. Hicimos varias propuestas pero ninguna terminaba de convencernos. Todos aquellos a los que consulté me dijeron que no quedaba armónico. Desistí y seguí buscando otras imágenes hasta que di con una versión que se adaptaba perfectamente a la línea de la cicatriz. Llamé entonces a "Soa", de Pólvora Tatoo, la primera persona con la que me había entrevistado y empezamos a trabajar diferentes bocetos a partir de esa imagen. Al fin, el viernes, dimos con el diseño definitivo. Le conté la trascendencia que tenía el 25 de julio en mi vida (el aniversario de mi operación) y accedió, con la amabilidad de la que hace gala, a tatuarme en una tórrida tarde de sábado en la que, en Murcia, todo ser humano parecía haber desaparecido de la faz de la tierra.
Esta mañana me he mirado orgullosa al espejo. Es cierto, como dice Aurora, que tengo un árbol secreto. Paseo mi mirada sobre sus ramas y acierto a descubrir que los círculos no se cierran. Me pregunto si será cierto que trazamos trayectorias con forma de espiral. Intuyo, de la única forma que se sienten las verdades que, ahora sí, estoy preparada para pasar a la siguiente etapa única que esté destinada a vivir.


