"No esperes que el rigor de tu camino
que tercamente se bifurca en otro,
que tercamente se bifurca en otro,
tendrá fin. Es de hierro tu destino"
Jorge Luis Borges, de "Elogio de la sombra"
que tercamente se bifurca en otro,
que tercamente se bifurca en otro,
tendrá fin. Es de hierro tu destino"
Jorge Luis Borges, de "Elogio de la sombra"
Con la inconsciencia del que aun no ha sido aguijoneado por el dolor y el miedo, aceleran el paso abriendo puertas que presagian una nueva oportunidad: a veces, premio, otras, castigo, sin saber establecer muy bien la relación entre causa y efecto. La primera descarga los deja a merced del eco amplificado por la piedra de los muros. Sienten sobre sus cabezas la inmensidad de aquellas paredes y experimentan la soledad que lacera su carne por primera vez. Aprenden a aminorar la marcha, a caminar en silencio, guiados por la sola intuición, por el recuerdo de los aciertos y el dolor de los errores grabados en la memoria, acaso por el premio prometido. Continúan con una fe fiera, incluso en los días de silencio, cuando parece que los dioses enmudecieron. Les asiste la esperanza, la certeza de que al torcer cualquier esquina, la salida del laberinto se abrirá como una boca gigante y una mano topoderosa apagará definitivamente el interruptor.
Ay!
ResponderEliminarEscalofríos, con estos calores.
(Me dan una especie de repelús estos animalitos)