"Y mientras yo te sienta,
tú me serás, dolor,
la prueba de otra vida"
Pedro Salinas.
Llegar a la tristeza y salir de ella es tan circunstancial a veces como cruzar a tientas una fecha, atravesarla sin mirar atrás. De repente, un día te levantas y ya no está: ha desaparecido igual que llegó. Y te deshaces de tu traje negro de las solemnidades y tu montón de penas por estrenar, como de su absurdo ramo, la novia plantada en el altar. Como si nunca tuviera que haber existido, como si la vida, indulgente, nos brindara de nuevo otra oportunidad.

Salinas y tú.
ResponderEliminarBelleza honda.