jueves, 19 de febrero de 2015

LA NUELVA BABEL


"Desahuciar: quitar a alguien toda esperanza de conseguir lo que desea"

RAE






No necesitaron un plano para construirlo. Levantaron un alto y soberbio rascacielos que amenazaba con su cima puntiaguda el reposo de los dioses. Las parejas formales se contentan con menos y sobre los sólidos cimientos de su relación edifican un ático, un chalé adosado, una casa con parcela a lo sumo. Ellos no. Querían amarse a lo grande, aunque tuvieran que empeñar hasta la última reserva de ilusión, aunque se vieran abocados a acudir a prestamistas de deseo con usura. Cuando algunos, los más experimentados, les hablaban de la fluctuación del euribor, ligada inexplicablemente a la fluctuación de la pasión, sonreían altaneros. 

Jugaron a ser dioses hasta aquella mañana en la que, como cada domingo, intentaron hacer lo de siempre: cocinar una tarta, escribir un soneto, tocar viejas canciones... pero sus manos se habían vuelto torpes como las de los amantes primerizos y las palabras, inservibles, se les quedaron pegadas al paladar como un chicle gastado. Solo entonces acertaron a mirarse con los ojos con que se miran dos desahuciados condenados a dispersarse eternamente por este largo y ancho mundo que,  estaban seguros, sólo podía llamarse infierno.

2 comentarios:

  1. "Llévate mis amores" es una película testimonio. Acabo de enterarme, viendo el telediario. Y me he quedado impactada por esas mujeres que desde hace años salen al tren para entregar bolsas de comida y botellas de agua a los inmigrantes que viajan rumbo a EE.UU.
    Son mujeres que no tienen mucho, y que arriesgan su vida en silencio, cada día, en un rito repetido, sin esperar ninguna compensación.
    No sé si juegan a ser diosas. Pero lo son.
    Tendría que existir el cielo.
    ***
    Ya te iba echando de menos...

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  2. Increíble lo de ese tren. "La bestia" lo llaman. Hace meses estuve leyendo una serie de noticias que denuncian la situación de los inmigrantes que utilizan este tren para cruzar la frontera de México. Decía el autor de uno de los reportajes titulado "El tren del infierno":
    "Porque Dios, si existe, fracasa aquí todos los días, todas las noches" (el País, 10 de enero de 2010).
    Quizá se olvidó de esas mujeres y esos hombres que se juegan la vida a diario y que son tal vez el rostro más veraz de Dios. Como Fray Tomás, el franciscano que está al frente del refugio "La 72" en Tenosique, la primera parada en territorio mexicano de los miles de sudamericanos y centroamericanos que atraviesan el país rumbo a EE UU. Acumula ya varias amenazas de muerte y es consciente de que está en la mira del crimen organizado.
    Sí, estoy contigo: debería existir el cielo.
    Habrá que ver esa película.
    http://internacional.elpais.com/internacional/2013/03/20/actualidad/1363744497_788598.html

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