jueves, 23 de abril de 2015

HOMENAJES



"Pero las cosas que se leen en los libros son tan reales como las que se tocan"

Martín Gaite, C., Caperucita en Manhattan





Querida Aurora: 

Te escribo desde dentro de este libro. Sé que quizá te suene un tanto extraño, pero intentaré explicarte lo que ha sucedido. Esta mañana he asistido, casi sin pestañear, a ese momento en el que has descubierto la placa de la biblioteca que, desde este día, pasará a llamarse "Biblioteca Aurora Gil Bohorquez". Ya dentro, me he recreado en la exposición de dibujos y textos de Mafalda pero, sobre todo, ha llamado mi atención el "photocoll" de Alicia en el país de las maravillas. Mirando a mi alrededor a través de aquellos personajes, he recordado la vieja biblioteca que hacía las veces de improvisada sala de castigos, de juegos o de reuniones, según conviniera. Yo tuve la suerte de asistir en primera fila a la mágica transformación que en pocos meses se produjo. Recuerdo cómo conseguiste convencer  al equipo directivo de la importancia de una biblioteca y cómo una vez que te dieron carta blanca, comenzaste el expurgo: fueron desechados todos los libros de texto y buena parte de las lecturas que no tenían como destinatario a un público juvenil. Confieso que, al principio, pensé que habías perdido el juicio. Todos contemplamos un poco atónitos el mobiliario nuevo, las cortinas con dibujos de Tintín, la escultura hecha con libros auténticos que parecía que en cualquier momento se iba a venir abajo. Pronto, aquella sala fue invadida por cientos de cómics y de libros desplegables, de novelas y libros de poemas que desde aquellos preciosos expositores parecían ejercer una poderosa atracción sobre nuestros alumnos. Promoviste cursos de formación en bibliotecas entre los compañeros que, a partir de entonces, se convirtieron en auténticos expertos catalogando y ordenando libros. Convocaste un concurso para elegir la mascota de la biblioteca. Y hubo fiesta de inauguración y padrino y música. Pero lo que mejor recuerdo es cómo llenaste aquel espacio de escritores vivos que conversaban con nuestros alumnos en aquellos diálogos que no acababan con el timbre del recreo. Durante aquellos años aprendí a incorporar a mis clases lecturas de los autores que iban pasando por el centro. Pasé muchas horas con y sin alumnos en aquella biblioteca. Me atrevería incluso a decir que, en aquellos momentos tan sombríos en mi vida personal, fui feliz entre aquellos libros. Y hoy, ya ves, entrar en tu biblioteca ha sido como volver a casa. Tanto, que cuando me he ido a dar cuenta, todos habíais desaparecido y solo quedaba yo dentro de este libro. No sé muy bien aún de qué trata, pero te iré dando pistas para que puedas venir a rescatarme. Aunque, ¿sabes qué?, se está tan bien aquí dentro que, de momento, esperaré toda la noche de este mágico 23 de abril de 2015 y, mañana, ya veremos. 


PD. Mientras me acomodo entre las letras de este libro, vienen a mi memoria unas palabras escuchadas entre los discursos de esta mañana: "La recuerdo como aquel pueblo nómada de pescadores que allí donde iban llevaban el mar". No creo que sea posible definir mejor quién eres tú y cuál es el secreto de tu forma apasionada de contemplar el mundo. 

Un abrazo
Tu amiga, Carmen 




7 comentarios:

  1. Querida Carmen!
    Al final, ya más reposada, con el silencio que me dejan unos dibujos animados de fondo (mi nieto Miguel se ha querido quedar conmigo y está a mí lado) se me han llenado los ojos de lágrimas. Las tengo fáciles, pero había conseguido dominarlas. Aunque sean de felicidad, las lágrimas tienen tambien unos toques de melancolía y un sabor a pérdida. Tu carta me emociona. Me gusta el personaje que me asígnas y todo lo que dices de él. Me gusta tu personaje y me reconozco yo hace treinta tantos años. La cita tan fantástica de Alonso (me encantó y pensé cuando la dijo que era una sutileza de las suyas, que a lo mejor no se entendía bien...)
    Espero ansiosa las pistas de tu libro!
    Gracias! GRACIAS CON MAYÚSCULAS.
    Un beso grande,
    Aurora

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    1. Me gusta que hables de los personajes. Hace un tiempo intentaba explicarle a un buen amigo la diferencia entre persona y personaje. Creo que solo las personas excepcionales viven esa dualidad entre persona y personaje como una oportunidad única de interpretar su mejor yo ante un público muy reducido.

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  2. Querida Carmen!
    Al final, ya más reposada, con el silencio que me dejan unos dibujos animados de fondo (mi nieto Miguel se ha querido quedar conmigo y está a mí lado) se me han llenado los ojos de lágrimas. Las tengo fáciles, pero había conseguido dominarlas. Aunque sean de felicidad, las lágrimas tienen tambien unos toques de melancolía y un sabor a pérdida. Tu carta me emociona. Me gusta el personaje que me asígnas y todo lo que dices de él. Me gusta tu personaje y me reconozco yo hace treinta tantos años. La cita tan fantástica de Alonso (me encantó y pensé cuando la dijo que era una sutileza de las suyas, que a lo mejor no se entendía bien...)
    Espero ansiosa las pistas de tu libro!
    Gracias! GRACIAS CON MAYÚSCULAS.
    Un beso grande,
    Aurora

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  3. Conozco a Aurora desde hace poco tiempo pero has descrito tan bien todo lo que hizo por crear un ambiente literario en su instituto, que se merece el homenaje que le han hecho. Gracias por describir su trabajo tan bien.

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    1. Gracias a ti por ser cómplice de esta alegría que compartimos todos los que a diario intentamos acercar a los adolescentes los libros y la pasión por la lectura.

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  4. ¡Cuántas personas me han dicho que les ha gustado mucho cómo escribes!
    (Muy orgullosa de tener una carta como esta)

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  5. Gracias, Aurora. Me alegra decirte que con 230 entradas es el artículo más leído de mi blog. Y eso es obra tuya. Solo tuya.

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