"Tú eres un espejismo en mi vida.
(...) Yo misma
proyectada en la noche por mi
ensueño, eso tú eres"
Dulce María Loynaz
![]() |
| Sicre, G. "Isla Elephanta" |
Convencido de que no estaba solo, agitaba los brazos en un baile frenético, escribía mensajes indescifrables sobre la arena y encendía fuegos en mitad de la noche. A pocos kilómetros de allí, una mujer, convencida de que no estaba sola, ondeaba pañuelos blancos desde los acantilados, lanzaba botellas que el mar tragaba con avidez y rezaba himnos en una lengua desconocida. Ella nunca vio el fuego encendido en mitad de la noche desafiando la luz de las estrellas; hasta él nunca llegaron las botellas que ella lanzaba puntual como el que acude a un cita. Pero la certeza de la existencia del otro justificaba a diario la ciega soledad del náufrago.

Siempre me han fascinado los Robinsones. Las melenas creciendo sin el orden de un peluquero, las barbas por la cintura, la delgadez extrema, la mirada perdida a ratos en el horizonte de mar, solo mar.
ResponderEliminarY el reto de sobrevivir.
***
También me fascina la esperanza de la mujer que lanza la botella. Y la espera...
***
Por supuesto, el final, siempre feliz.
Ah, y Dulce María Loynaz es una poeta fascinante.
ResponderEliminarMe encantan los supervivientes. Las personas obstinadas en sobrevivir. Las botellas con mensajes de socorro que a veces llegan a su destino. La espera confiada. La certeza de que no estamos solos.
ResponderEliminar***
Disfruto esta forma tan caótica de leer poesía. Voy de un poeta a otro sin ningún orden preconcebido, dejándome llevar con la misma candidez del niño que juega ajeno al tiempo y sus mudanzas. La poesía es sin duda el gran regalo de estos tiempos.
Es la mejor forma de leer... O al menos, así lo creo. Lo que va cayendo cerca de ti, la cereza que se enreda una en otra, una sugrerencia, un encuentro fortuito...
ResponderEliminar