sábado, 21 de enero de 2017

ADN

"Amor es este amar lo que nos duele,
lo que nos sangra
por dentro..."

 Dulce María Loynaz

A Nicolás, por enseñarnos a mirar el mundo con otros ojos




Con la misma fe ciega con la que creo que existe el cancer, Dios o las hormonas, aunque no los vea, creo en los confusos mapas de ADN que configuran nuestra herencia y determinan el color de nuestros ojos, la talla de nuestros zapatos y acaso el infarto que se esconde agazapado tras la aorta de algunos corazones. Así, otros mapas secretos gestados desde el primer beso van tejiendo la tupida red de trapecista que confiamos que nos salve en los innumerables saltos mortales con los que intentamos graduarnos con honor en este circo que es la vida. Como las hojas de la margarita que deshojamos incansablemente sin respuestas ciertas, vamos acumulando a nuestros pies deudas pendientes, besos de un día, amores eternos que nos dan un nombre y una historia en los que  reconocernos cuando nuestros ojos dolidos se detienen con fe ante el espejo. 


2 comentarios:

  1. Es todo tan misterioso, tan nuevo cada día, tan igual y tan distinto!

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  2. La vida es tan jodidamente imprevisible... Afortunadamente

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