este número de teléfono.
2-6-8-1-4-5-6
Táchalo de tu agenda (...)
Borra, olvídalo, tacha ese número muerto:
es uno más, aunque fue único"
José Hierro, "Don Antonio Machado tacha en su agenda un número de teléfono"
Buceo en mi memoria
tras la combinación exacta
que me lleve hasta tu voz
por los hilos invisibles del ocaso
entre nubes que separan
tu cielo de mi tierra
Busco un número de vivos
pero en la moneda del recuerdo
sale eternamente cruz
Pruebo a marcarlos uno a uno
como el que tienta la suerte
de una antigua caja de caudales
pero la voz que me responde
al otro lado
se obstina en recordar
mi error
Le dieron tu número
pienso, con un pasmo secreto
a otro que lo repetirá sin devoción
en las fichas de los bancos
y en las oficinas de Correos
pese a la obstinación de mis dedos
que con gesto enamorado
siguen susurrándole
a una sombra
"levántate y anda".

Me encanta!
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Un beso
Es curioso: un día olvidas el teléfono y compruebas qué pocos números te sabes de memoria. Empiezas a hacer una lista pero no puedes seguir porque tu recuerdo se queda colgado de un número que casi habías olvidado y al que no podrás volver a llamar.
ResponderEliminar¡Me gusta!
ResponderEliminarAntes ibas a la cabina con el número en la cabeza para llamar, a escondidas de tus padres, a ese primer noviete que tenía el primer teléfono móvil de toda la gente que tenía tu edad. Es cierto que antes podías manejar una media de 6 o 7 números casi mecánicamente (cuando todavía eran cortos): el de casa, el de casa de tus tíos, de tu amiga del alma, esa hermana que vive fuera. El número era la clave. Ese primer noviete, madrileño, que pasó el verano del 98 en mi pueblo nunca volvió, aunque su número nunca se fue del todo :)
El número era la clave. Yo, incluso, evitaba aprender de memoria ciertos números que después se repetían como una letanía. El antes y el después de los teléfonos móviles. Empezamos a ser unas nostálgicas.
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