aparece un desconocido diminuto
al que, sin embargo, reconoces de inmediato
y comprendes de golpe
que existe un amor que dura siempre"
Jacobo Llano, El silencio de los peces
Porque hay regalos que justifican una vida
“Cuando yo tenía seis años vi una vez una lámina magnífica (…) Representaba una serpiente boa que se tragaba una fiera. El libro decía: Las serpientes boas tragan sus presas enteras, sin masticarlas. Luego no pueden moverse y duermen durante los seis meses de la digestión”. El Principito. Antoine de Saint-Exupéry
En su candidez, nuestros hijos no se dan cuenta de que ellos son el mayor regalo que nos da la vida. ¡Bendita candidez! que los lleva a sumar, con detalles como éstos que nos compartes, más amorosas riquezas.
ResponderEliminarNuestros tiempos están un poco alterados. Es ahora que empezan a ser personas cuando gozamos de esa candidez que la infancia les burló. Por eso vale tanto, por el peaje que pagamos por llegar hasta aquí.
ResponderEliminarMe encantan los textos de Belén y Jorge!
ResponderEliminarDibuja con mucha gracia. Puedo verte, además, junto a ella.
(Tienen muy buena letra)
Besitos
Me gusta las personas en las que se están convirtiendo
ResponderEliminarFelicidades, preciosa. Sois unos benditos.
ResponderEliminarAy, mi amiga, gracias...
ResponderEliminarNo hay regalos mas preciados, que los sentidos, ni mas valiosos que los de los hijos, toda la vida valen, y toda la vida duren.
ResponderEliminarNuestro mejor proyecto
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