"Queda el amor, que nos quita de todo sin salvarnos de nada"
C. Bobin
hoy a cielo abierto
se superponen los estratos
de los diferentes moradores
Civilización sobre civilización
en una amalgama imposible
de descifrar
sino para el ojo experto que con impotencia
una vez más certifica:
en los cimientos de cada nuevo amor
se adivinan siempre
los escombros de una pérdida.

Has elegido una de las frases de Bobin en que la contradicción es más aguda. Es algo que me gusta de ese hombre; no tiene ningún pudor en hacer evidentes las contradicciones de su pensamiento, de su forma de ver la vida, del amor. Simplemente fluye con sus palabras y de pronto leemos lo contrario de algo que dijo en la página anterior porqué así es como fluye la vida y así es como lo que un día termina, da inicio a algo nuevo; aún cuando no hayamos querido que terminara, aún cuando pensemos que no queremos eso nuevo, aún desconocido. Sobretodo porque ha sido a costa de algo que nunca nunca quisimos que terminara. Y a pesar de eso, de lo que queremos - quisiéramos - ojaláramos, se sobrepone siempre, implacable, aquello que sucede a pesar nuestro. Pero también aquí, en esta aparente fatalidad, hay una contradicción porque también en el final-inicio, tenemos la capacidad de elegir y eso es lo que las dragonas hacemos cuando salimos de la cueva y volvemos a caminar. A final de cuentas, nos sostienen esos escombros que también forman parte de nosotras.
ResponderEliminarDe tus abuelas Carmen, también ellas estaban hechas de muchos estratos aunque no los hayas conocido todos. Estoy segura que encontrarás en ti aquellas capas de lo que también tuvieron las abuelas de jóvenes, alegres y fuertes.
De mis abuelas heredé, y ese es su magnífico regalo, la resiliencia. Estoy segura de que esa actitud es algo heredado que se transmite de generación en generación como una joya familiar.
ResponderEliminarEs hermoso poder parar la vida unos meses para contemplar y agradecer los estratos que nos conforman. Quizá sea esta la única forma de volver a empezar.
Querida Carmen, no es a única forma pero eso no importa, conforme acomodamos lo que quedó atrás, comienzan a abrirse puertas y ventanas.
EliminarMe encanta cómo tu "detener la vida" mueve cosas que te hacen caminar; es la belleza de los viajes interiores. Un abrazo.