domingo, 7 de diciembre de 2014

22 MESES


"Ya has aprendido que del fin del mundo se regresa"

Rosa Montero (El País, 7 de diciembre de 2014)



Globo de Lenox


Ítaca al fin. 22 meses. Final de trayecto. Toco puerto después de esta larguísima travesía. Me siento emocionado. Emocionado y exhausto. Un extraño en mi tierra. Allá a lo lejos veo mi casa. Temo acercarme. Querrán reconocer en mi rostro la mirada de siempre, pero soy ya otro. ¿Qué haré? Condenado a impostar la alegría del encuentro, ¿me reconoceré en sus ojos? Durante todos estos meses, el recuerdo de Ítaca alentó bajo mi pecho como un mágico reclamo. Pero la luz del día me devuelve una imagen empobrecida y polvorienta. He olvidado el rostro de Penélope, la voz de mi hijo Telémaco. No sé distinguir lo real de lo fingido. ¿Acaso es más real esta isla que el mar y los peligros que me trajeron hasta aquí? ¿Qué significan esos cantos de sirena a los que ningún mortal ha sobrevivido?¿Quién soy al fin? Imaginé regresar entre faustos y clarines, pero aquí estoy bajo este disfraz de pordiosero a la espera de que los dioses me ayuden para trazar un plan. Aunque yo sé que no hay plan capaz de hacerles comprender el desconcierto de quien acaba de regresar del fin del mundo. 




2 comentarios:

  1. Bellísimo!
    (Las travesías dejan huellas que podemos calificar con una larga lista de adjetivos, para entendernos un poco)
    ***
    Y es hermoso regresar del fin del mundo, aunque seas otro. También son otros los que te reciben...

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  2. Me siento muy orgullosa de cada uno de los días de estos 22 meses. Agradezco la mirada cómplice de los que me han acompañado en esta apasionante aventura. La posibilidad de poder narrarla a través de cada una de las historias de este blog ha dignificado el viaje y lo ha dotado de sentido.
    ***
    Ahora sí, disfruto la belleza de la vuelta, aunque seamos otros.

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