sábado, 14 de mayo de 2016

LECCIONES POÉTICAS V: JESÚS MONTIEL

Para A.

"Ayer eras un hombre cotidiano (...)

Mas de pronto la vida te sacude
igual que puñetazo
cambiando la expresión adormecida
de tus días normales
                              por otra de sorpresa.

Te dicen que tu hijo tiene cáncer
y un hombre desigual
-recóndito hasta entonces-
ocupa tus jornadas preguntando tu rumbo.

Y empiezas a dudar del horizonte.

Descubres que en la niebla del futuro
se esconden las murallas
tramposas de la muerte"

La puerta entornada, Editorial libros, canto y cuento.
     







Había pensado comenzar con otro poema, acaso menos incómodo, pero me asaltaste tú en una de esas casualidades únicas, y en mitad de la alegría del encuentro, me contaste cómo "aquel día te hiciste mayor"; yo asentí con las palabras del que sabe "que la vida iba en serio". Y recordé estos versos de Jesús Montiel, reciente premio Hiperión, que escribió desde la experiencia de la enfermedad del hijo.

El vídeo con el que promociona "Memoria del pájaro" nos habla del valor de la palabra, de la dificultad del que elige vivir de ella. No en vano Montiel (1984), profesor asociado de magisterio en Granada, casado y con cuatro hijos, soporta con estoicismo la precariedad que supone vivir de la poesía. En su blog, recientemente eliminado, desde que mi hermano lo compartió conmigo, pasé largos ratos descubriendo sus avatares diarios, sus dificultades para sobrevivir, su impotencia al comprobar que un escritor de su formación no puede acceder a la oposición de secundaria al no poseer el curso de aptitud pedagógica. En fin, qué no daría yo por tener como compañero a un poeta, uno de los de verdad. Qué placer el que experimentarían sus alumnos. Yo nunca olvidaré aquellas clases de Eloy Sánchez Rosillo: un poeta leyendo a otro poeta;una experiencia única, me recordaba a diario.

Hoy me quedo con sus palabras, con unos versos que confío en que puedan servirte de alivio, porque mirar la enfermedad con la valentía con que tú lo haces, lejos de necrosar la tristeza, puede devolverte a la vida, una vida de una lucidez extraña, incierta... y a pesar de todo, liberadora. 

6 comentarios:

  1. Yo me quedo con todo lo que has escrito!
    Lo saboreo y lo gozo, aunque tenga un regusto amargo y doliente.

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  2. Y yo me quedo con mi compañera poeta.

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  3. Gracias a vosotras por estar ahí. Cuánto le debo a este trabajo: los alumnos, siempre; y la posibilidad de ir encontrando a compañeros que acaban convirtiéndose en amigos y cambian tu percepción del aula y del mundo.
    Pese al ambiente de desconcierto entre el profesorado, pese a no saber muy bien a donde nos llevan estas leyes en materia de educación, pese a los recortes encubiertos que siguen aplicando cada año, amo esta profesión, y lo escribo aquí porque no quiero olvidarlo y porque haré todo lo que esté en mi mano para seguir dejando en las aulas lo mejor de mí.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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