A mi padre
"La sangre que deja de correr por las venas de los muertos son sus vivos quienes la pierden"
"La sangre que deja de correr por las venas de los muertos son sus vivos quienes la pierden"
Christian Bobin
Con la mansedumbre del pétalo que agostado
se desprende de la rosa
se desprende de la rosa
nos enseñas a mirar la muerte
Tu hija se revuelve
como animal herido
contra lo que sabe
inevitable
Tu hijo se esfuerza solo
en retener la imagen
de tu serena entrega
Pero tú sabes como yo, papá
que la muerte se hace eterna
en la memoria de los que se quedan
y el vacío que dejan los muertos
anega el corazón
como el metal su molde
Pese a todo, creemos
que se muere como se ha vivido:
esta es al cabo
nuestra esperanza más certera
tu verdad más transparente.

Después de una breve conversación sobre la muerte.
ResponderEliminarAy! Qué presente la muerte, y qué misterio.
ResponderEliminar***
Hoy mi nieto pequeño, de casi tres años, me ha preguntado por un perro que tenía mi madre. Él no lo conoció... Sus hermanos hablan del perro y a él le encantan sus historias. Y yo le contestaba que ya no estaba, que ya no lo tenía... "Pero abu, ¿se ha muerto? ¿Y dónde se van los muertos?"
Sí, la muerte planea siempre sobre mi pensamiento. Quizá deberíamos aprender de los niños, que hablan de ella con esa candidez que nos sonroja a veces. Jorge también me pregunta mucho últimamente por la muerte, esa muerte que aparece en sus pesadillas: me da miedo pensar -me dice- que sucederá cuando me muera. Mi respuesta es invariablemente la misma: no lo sé, cariño, pero sí sé que tu padre, desde algún sitio donde es feliz, te sigue cuidando; y además, falta mucho para que tú te mueras, a lo que él responde que a veces los niños también mueren. Y es que, desgraciadamente, Jorge sabe que la muerte se escapa a toda lógica; quizá sea este sea su tiempo de hacerle frente a su pasado.
ResponderEliminarSuma y sigue, Carmen, me digo a mí misma con cierta resignación.
Si se muere como se ha vivido, entonces, estoy de acuerdo contigo Carmen en que su padre ( de Jorge y Belén), además de ser feliz, esta en paz, y alegre, tal y como vivió siempre. Y ojala, que los adultos, fuésemos capaces de aprender de los niños, y no al revés.
ResponderEliminarSí, yo también estoy convencida de que Pascual sigue viviendo de la misma forma que lo hizo cuando estuvo entre nosotros. Es nuestra certeza
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