"Son mis chicos, pensó, de ellos es el mundo, la sangre, los océanos, la luna, las arterias de todas las playas, los barcos, los árboles secretos, las discotecas, las camas y las flores del mal"
Manuel Vilas
Catorce años y todo un pasado del que huir. Diecisiete y dos intentos de suicidio. Trece y una orfandad de madre en la mirada. Cuarenta y tres y toda la fragilidad del presente anegada en mi cuaderno de notas, con sus números solitarios al borde del naufragio, envenenados de palabras y de versos con los que protegerlos de las garras que la vida clava sin piedad.

Precioso!
ResponderEliminarBasta un trimestre para que los alumnos pasen a formar parte de nuestra realidad cotidiana, con sus problemas, sus miedos, sus esperanzas.
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