"En el cristal de un sueño he vislumbrado
el cielo y el infierno prometidos"
J.L. Borges
Ahora sabía al fin a dónde iban los tumores cuando desaparecen. Se lo preguntó por primera vez el día que le pusieron dos marcadores dentro de su pecho por si el tumor acababa desapareciendo; "algunas veces pasa"-decían los médicos.
El suyo, un elefante majestuoso, había acabado reducido a una masa etérea, blanquecina y de límites imprecisos, imposible de medir, de la que solo quedaban dos grapas que acotaban lo que en tiempos fueron sus dominios. Y ella, no podía más que imaginar, conforme escuchaba la descripción de la radióloga, que su tumor descansaba al fin en el cielo de los tumores que habían sido buenos.
Desde entonces, cada vez que jugaba con sus hijos a adivinar las formas de las nubes, siempre acababa gritando entusiasmada: "¿veis ese grande que va por allí? ese es mi elefante.
Desde entonces, cada vez que jugaba con sus hijos a adivinar las formas de las nubes, siempre acababa gritando entusiasmada: "¿veis ese grande que va por allí? ese es mi elefante.

La primera vez que midieron mi tumor me comunicaron sus dimensiones sin hacer ningún tipo de valoración, aunque yo sabía lo que podía significar: medía seis por cinco cm.era de los más grandes y estaba en un estadio avanzado. Después de 90 días de quimioterapia, mi tumor ya no puede medirse. Quedan los marcadores como señal de que estuvo y fue real. Debo continuar con los cuatro ciclos de quimioterapia que me quedan y con una cirugía que será más conservadora. Miro mi elefante con una extraña mezcla de sentimientos.
ResponderEliminar¡GUUUUUUUAAAAAAAAAAAAAAAAAUUUUHHHHH!
ResponderEliminarNo sé expresar mejor esta noticia fantástica que acabo de leer. Imagino la sorpresa feliz, la cara de la radióloga al no encontrar más que los marcadores, tu radiante victoria sobre el elefante, devorado ya y hecho humo!
¡Cuánto, cuánto me alegro!
¡Qué contentos todos!
¡Ganas de bailar y de saltar y de celebrar!
Tu fuerza inmensa, tu coraje, tus palabras -tan poderosas- han podido con los bombazos de la quimio y con el monstruo. Y sí, todavía queda una batalla y algunas pesadillas. Pero las libraremos contigo.
Y luego, todo será como si se hubiera soñado.
***
Mañana, 13 de abril, es el día mundial del beso. Uno muy grande para ti.
De los medios de comunicación
en este mundo tan codificado
con internet y otras navegaciones
yo sigo prefiriendo
el viejo beso artesanal
que desde siempre comunica tanto.
(Mario Benedetti)