domingo, 20 de noviembre de 2016

TIERRA PROMETIDA

"(...) No quiero que la risa
se disfrace de llanto, ni que los besos hieran,
ni que la muerte salve (...)
Quiero volver atrás, al tiempo en que las cosas
no eran tan complicadas"

Luis Alberto de Cuenca

A M.


Cultura inquieta 


Estrenarás la culpa
que te anegue el alma
como la humedad que sube
imperceptible
los días de invierno
entre las medias

Estrenarás la soledad
que como una sangre 
nueva en las venas 
te colonice y se abra paso 
a dentelladas fieras
sobre tu cuerpo

Estrenarás el miedo
en el todo a riesgo de los seguros
y en las pólizas contra la muerte
del que persigue 
la eternidad forzosa
para los huérfanos de sus entrañas

Estrenarás los celos
de las familias 
que pasean ingenuas
frente a escaparates
que anuncian vuelos a paraísos 
para ti vedados

Estrenarás el cansancio
de cada hueso
de cada víscera
que se rebelan contra esta suerte 
de seguir obrando
la vida nueva cada mañana

Estrenarás, al fin, la dignidad
del que aprende a pisar el dolor
sobre el que fundar
la nueva tierra
que, imponente y firme
te pertenece 
como promesa cumplida
de lealtad.




4 comentarios:

  1. La dignidad bien vale lo que no el miedo, el cansancio, los celos... La CULPA, ésa sí, es poderosa.
    Aun así, a cada cual, su oficio.
    Besicos, Carmen.

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  2. Aprendemos dignidad y sorteamos la culpa y tantos sentimientos que nos recuerdan nuestra fragilidad. Vivos,al fin.
    Un beso, Almu

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  3. Ya sabes que Luis Alberto de Cuenca es uno de mis poetas preferidos...
    Empiezo la lectura de tu poema con el alma predispuesta.
    ***
    Me ha gustado.
    Creo que es una ventaja estrenar. Estrenar la vida y todo lo que arrastra el vivir. Las primeras veces de todo.

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  4. Cada acontecimiento decisivo nos hace asomar de nuevo a la vida.

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