miércoles, 9 de julio de 2014

MICRORRELATO

"Disneylandia no existe ya para ti"

Los burros, "Disneylandia"


Los fue tocando uno a uno y, como a Midas, los deseos se le fueron volviendo oro entre las pobres manos. 

3 comentarios:

  1. Se van cumpliendo los deseos sin demasiado protocolo ni sortilegios. Van llegando uno a uno de la manera más natural, como si estuvieran ahí, esperando. O es que tal vez no ponga mucho empeño en lo que creo "inconseguible". (Una palabra que tampoco existe en el diccionario)

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  2. Gracias por la excelente recomendación de libros para este verano que nos haces en el suplemento de Ababol: "Pequeños lectores al sol". Lo he leído con mis hijos y ya han elegido cada uno su libro: Jorge el de "Elefante, un guisante" (¿por qué será que a él le gusten tanto los elefantes?) y Belén "La casa 758", que ya hojearemos a ver si no es muy complejo.
    Me consta que muchos lo han leído, una amiga me ha llamado contándome que ha intentado ya ir esta mañana a comprar algunos libros de los que has recomendado,pero habrá que esperar hasta el lunes que abran las librerías.
    ***
    Gracias también por tu precioso texto sobre los deseos: una contraposición a Midas, brillante, alegre y confiada que nos devuelve la ilusión por seguir soñando y seguir deseando.

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  3. Por cierto, Jorge acaba de usar una palabra de las que tampoco está en el diccionario: pesadillear. En contraposición a soñar: pesadillear. Genial. A veces pesadilleamos más que soñamos.

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