miércoles, 21 de enero de 2015


MICRORRELATO

"Un psiquiatra puede destruir pero no puede crear"

L. Shaffer, Equus






El amor, solía decirme, es un complejo engranaje que funciona con una precisión milimétrica. El mas leve desajuste, la holgura más sutil, el ruido más imperceptible pueden ocasionar errores de cálculo de consecuencias impredecibles. Él era todo un experto. Me había salvado de dos matrimonios infortunados pero su diagnóstico esta vez no era tan halagüeño como en otras ocasiones: un par de respuestas y me había convertido en lo que en la jerga de los loqueros llamaban un kamikace. Al principio, no lo entendí, pero era verdad que mi locura llegaba a tal extremo que me sentía dispuesto a todo, incluso, a morir por amor. Había hecho del amor mi religión, pero eso no podía implicar tanto peligro como el que su tono de voz delataba. Un mal paso, un movimiento brusco y estás perdido. 
Me tumbo y lo dejo hacer. Varias sesiones: mi padre, mi madre. Mi infancia. Los años de instituto. La universidad. El maldito trabajo... Ella. Ella la noche de marras en que la besé por primera vez.  Ella que lo llena todo convertida en una luz blanca cegadora. Ella. Ella. Ella. Y después, nada. Un apagón. La oscuridad total. Oigo un rápido clic. Estás curado. Salgo, pago la consulta. Estoy curado -me repito a mí mismo- estoy curado... me limpio con un gesto instintivo las lágrimas pero ya no las siento.




3 comentarios:

  1. No sé, no sé si ese experto del diván lo es... Para mí que saca las perras sin curar.

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  2. Llevas razón, yo creo que a este le pasa lo que al de la canción de Sabina:

    "Oiga, doctor,
    devuélvame mi depresión,
    ¿no ve que los amigos se apartan de mi?
    dicen que no se puede consentir
    esa sonrisa idiota

    Oiga, doctor,
    que no escribo una nota
    desde que soy feliz (...)

    Oiga, doctor,
    devuélvame mi fracaso
    ¿no ve que yo cantaba a la marginación?
    devuélvame mi odio y mi pasión,
    doctor, hágame caso (...)"

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  3. Jejejeje...
    Siempre me gustará Sabina, o las canciones de Sabina.

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