"Hay golpes en la vida, tan fuertes...¡ yo no sé ! (...)
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte"
César Vallejo, "Los heraldos negros"
No encuentro palabras más certeras, pese a la sacudida anímica que invade al leerlas, para definir estos seis meses de quimioterapia. Pero, ahora, que cada día que transcurre va borrando definitivamente las zanjas que abrió la quimio en mi memoria, encuentro por fin la justificación a estos meses de duro entrenamiento mental y físico gracias a los cuales he podido llegar a la cirugía con la serenidad del que ocupa un cargo por derecho propio. Exhausta por la lucha, dolorida aún por las heridas, miro con renovado optimismo el mundo que se presenta nuevo ante mí y, una vez más, encuentro, agradecida, sentido a todo lo vivido.

Doy gracias a Dios por ese sentido encontrado a lo vivido en medio de las heridas y zanjad oscuras. ÁNIMO Y UN BESO GRANDE.
ResponderEliminarCuando le comentaba a Belén, mi profesora de pilates, el estado de letargo casi en el que había entrado en los últimos meses, ella me decía que mi organismo concentraba toda su energía en intentar depurar en mi cuerpo todos los tóxicos acumulados con el tratamiento. Yo asentía ante ese explicación tan creible pero en el fondo me entristecía a causa de ese no-tiempo en el que parecía haberme instalado definitivamente. Solo ahora que me siento resurgir de mis propias cenizas, entiendo, maravillada, la extraña lógica del "stand by": un auténtico regalo.
ResponderEliminarGracias, Teresa.