jueves, 4 de septiembre de 2014

CAPTATIO BENEVOLENTIAE


"Mi poesía consistió- sin yo saberlo- en una tentativa de inventarme otra identidad"

Jaime Gil de Biedma


Anna Forlait


Llevo días preguntándome el sentido de las historias descabaladas de los últimos meses. Algunos microrrelatos los he desechado, otros, los he ido colgando en el blog sin saber muy bien la relación que guardan con la razón primera que me llevó hace ya muchos meses a sentarme a escribir. 

¿Por qué insistir en esta tentativa de inventar otras vidas? Quizá, como aseguran Trinidad Ballester y Bernardo Ortín: "Los relatos dicen cosas que no se pueden decir de otro modo. Nos ayudan a protagonizar vidas soñadas, en lugar de soportar las cotidianas. Los cuentos nos conectan con nuestro deseo, con la posibilidad de imaginar el mejor de los mundos, el que más nos acerca a nuestro propio centro" (Ortín, Bernardo y Ballester, Trinidad, Cuentos que curan)

Pero no es menos cierto que inventar historias es también otra forma de sobrevivir a los miedos, de escapar de nuestras pulsiones y así, hacer que sean otros los que enferman, otros los que mueren, otros los que sufren por amor. Y esta forma de catarsis, este distanciamiento permite hacer la vida más soportable. Dispuestos casi siempre a pagar cualquier precio "con tal de que la vida deponga sus espinas", escribir se convierte así en una sencilla forma de sobrevivirme, en la mejor manera de dotar de sentido y dar explicación a un mundo que, de otro modo, permanecería en la más absoluta oscuridad para mí. Confío pues en que seáis capaces de disculpar el tono de algunos relatos que no son más que débiles sombras que proyecto en esta inmensa pared.

"El poder reside donde los hombres creen que reside. Ni más ni menos (...) Es una farsa, una sombra en la pared. Pero las sombras pueden matar. Y a veces, un hombre muy pequeño puede proyectar una sombra muy grade"

George R.R. Martin. 



3 comentarios:

  1. Es un misterio la fuerza que impulsa a escribir, a sentarte sola frente al teclado (o ante la cuartilla en blanco, la página vacía de un cuaderno - no sé bien cómo empiezas-) e ir hilvanando, puntadita a puntadita, las palabras del relato.
    Es una labor primorosa, apasionada, necesaria, purificante, liberadora, divertida, llena de angustias... No sigo, pero cabrían aquí todas las posibilidades. Me gusta la razón que apunta Gil de Biedma (me apasiona este poeta ) o tus razones tan meditadas, que todavía conservan el "pasmo" ante la creatividad, ante el relato que surge, ante la Literatura.
    ***
    Eres una gran escritora!

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  2. Aún me sigo sorprendiendo de la magia y el poder de las palabras, A. Yo creo que a ellas les debo buena parte de mi cordura y eso es más de lo que nunca pude imaginar cuando de adolescente empecé a encandilarme con las palabras.
    ***
    Llevo tiempo pensando en el tema de la literatura como herramienta, como terapia, incluso, para sobrevivir a las pérdidas, a las enfermedades, a los miedos...

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  3. L ilustración de este texto es preciosa!
    (Quería decírtelo desde hace días)
    &&&
    Estoy pendiente de llamarte, pero no sé sí te vendrá bien la hora, sí tendrás ganas de hablar, sí...

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