domingo, 16 de noviembre de 2014

NIÑERÍAS


A Jorge 

Lichtenstein


Pequeños dioses. En sus manos, las palabras tan manidas por el uso se vuelven del revés para ser utilizadas con los ojos nuevos del niño que susurra deslumbrado: mami, eso de estar en coma... ¿no seria mejor decir que está en puntos suspensivos? Y ante esa lógica tan aplastante, callo, feliz de presenciar cómo la magia de las palabras lo seduce por primera vez. 


2 comentarios:

  1. Jejejeje, qué lógica más fantástica.
    ***
    En mi garaje hay una plaza vacía que tiene puesto un cartel grande "Plaza Ocupada".
    Guille, 6 años, que empieza a leer todos los carteles, me dijo el otro día:
    -¿Por qué ponen "ocupada" si siempre está vacía?
    - Hay un coche invisible
    Y seguimos la historia por ese camino...

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  2. Me emocionó el diálogo y la foto que colgaste el otro día en el facebook de tu nieto Miguel:
    "abu, dime las letras de tu nombre, que las voy a escribir"...
    ¡Qué magia!

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