A JAM, que nos regaló esta historia
"Beyond the door there's peace I'am sure,
and I know there'll be no more tears in heaven"
E. Clapton, "Tears in heaven"
Algunas historias se vuelven canciones. Esta es la historia de un autor, Eric Clapton, y de una canción conmovedora: "Tears in heaven" (Lágrimas en el cielo).
Eric Clapton ha pasado a la historia por ser guitarrista, cantante y compositor de rock y blues. Es conocido por el apodo de Slowhand ("Mano lenta") por su virtuosismo con la guitarra y con el de God ("Dios"). Su biografía está marcada por cuatro momentos cruciales. A los nueve años descubre un acontecimiento que supondrá la primera inflexión de su vida, los que cree sus padres son sus abuelos y a la que ha considerado su hermana hasta ese momento es en realidad su madre. El segundo momento decisivo de su biografía sucede con la muerte de su hermano Brian en un accidente de moto con solo 26 años. El tercer momento se produce en 1990 cuando su compañero Stevie Ray Vaughan, con el que estaba de gira, y dos de sus técnicos murieron en un accidente de helicóptero durante el traslado entre conciertos. Pero el hecho que marca definitivamente su biografía es la muerte de su hijo Conor el 20 de marzo de 1991 al caer de un piso 53 de un rascacielos de Nueva York en el que se encontraba con su madre, la modelo Italiana Lory Del Santo.
Una vida jalonada a partes iguales por el éxito y la pérdida. No se me ocurre otra imagen con la que describirlo que la de un hombre roto. Así debió de sentirse Eric con la muerte de su hijo. Él mismo, en su biografía, relata cómo, a medida que conseguía mantenerse sobrio, se sentía más cómodo con la idea de ver a su hijo. La primera vez que se queda a solas con él este tiene ya cuatro años. Relata que solo entonces se dio cuenta de lo que significaba tener un hijo y ser padre. Fueron al circo y tenían planeado ir a la mañana siguiente al museo, pero sobre las once, Lory lo llamó gritando que Conor estaba muerto. "Pensé: esto es ridículo. ¿Cómo puede estar muerto? Le hice la más tonta de las preguntas: ¿Estás segura? Entonces me dijo que se había caído por la ventana".
Esta desgarradora historia es el origen de esta bella canción. El hombre roto, hecho añicos, crea una obra de belleza inigualable. Recompone sus trozos sin intentar ocultar el dolor y las cicatrices y crea algo nuevo. Esta es la actitud resiliente que salva al ser humano de la desesperación más absoluta. Esta canción se parece mucho a una cerámica reconstruida con la técnica del Kintsugi o Kintsukuroi, el arte de reparar la cerámica rajada con resina de laca rociada con polvo de oro. Estas cerámicas adquieren más valor del que ya poseían por el solo hecho de estar dañadas, lo cual las hace únicas. Ennoblecen el daño por medio del añadido de oro, dejándolo a la vista como un signo de dignidad.
También yo me siento esta noche una pieza única, dañada pero única y, tal vez, ennoblecida en la dignidad de mis heridas. Por eso, estoy convencida de que:
Eric Clapton ha pasado a la historia por ser guitarrista, cantante y compositor de rock y blues. Es conocido por el apodo de Slowhand ("Mano lenta") por su virtuosismo con la guitarra y con el de God ("Dios"). Su biografía está marcada por cuatro momentos cruciales. A los nueve años descubre un acontecimiento que supondrá la primera inflexión de su vida, los que cree sus padres son sus abuelos y a la que ha considerado su hermana hasta ese momento es en realidad su madre. El segundo momento decisivo de su biografía sucede con la muerte de su hermano Brian en un accidente de moto con solo 26 años. El tercer momento se produce en 1990 cuando su compañero Stevie Ray Vaughan, con el que estaba de gira, y dos de sus técnicos murieron en un accidente de helicóptero durante el traslado entre conciertos. Pero el hecho que marca definitivamente su biografía es la muerte de su hijo Conor el 20 de marzo de 1991 al caer de un piso 53 de un rascacielos de Nueva York en el que se encontraba con su madre, la modelo Italiana Lory Del Santo.
Una vida jalonada a partes iguales por el éxito y la pérdida. No se me ocurre otra imagen con la que describirlo que la de un hombre roto. Así debió de sentirse Eric con la muerte de su hijo. Él mismo, en su biografía, relata cómo, a medida que conseguía mantenerse sobrio, se sentía más cómodo con la idea de ver a su hijo. La primera vez que se queda a solas con él este tiene ya cuatro años. Relata que solo entonces se dio cuenta de lo que significaba tener un hijo y ser padre. Fueron al circo y tenían planeado ir a la mañana siguiente al museo, pero sobre las once, Lory lo llamó gritando que Conor estaba muerto. "Pensé: esto es ridículo. ¿Cómo puede estar muerto? Le hice la más tonta de las preguntas: ¿Estás segura? Entonces me dijo que se había caído por la ventana".
Esta desgarradora historia es el origen de esta bella canción. El hombre roto, hecho añicos, crea una obra de belleza inigualable. Recompone sus trozos sin intentar ocultar el dolor y las cicatrices y crea algo nuevo. Esta es la actitud resiliente que salva al ser humano de la desesperación más absoluta. Esta canción se parece mucho a una cerámica reconstruida con la técnica del Kintsugi o Kintsukuroi, el arte de reparar la cerámica rajada con resina de laca rociada con polvo de oro. Estas cerámicas adquieren más valor del que ya poseían por el solo hecho de estar dañadas, lo cual las hace únicas. Ennoblecen el daño por medio del añadido de oro, dejándolo a la vista como un signo de dignidad.
También yo me siento esta noche una pieza única, dañada pero única y, tal vez, ennoblecida en la dignidad de mis heridas. Por eso, estoy convencida de que:
Detrás de la puerta habrá paz, estoy seguro
y sé que no habrá más lágrimas en el cielo.
Santa Ana del Monte (Jumilla)
Es tremenda la historia de este músico. Y cómo la cuentas tú...
ResponderEliminarVi también en el FB el enlace, y oí estremecida esa canción.
Es realmente conmovedora. Mi hermano me contó la historia de una forma magistral y creo que ya nunca más podré escuchar a Eric Clapton de la misma forma.
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