"Las cicatrices son las huellas que dejan las heridas, los desastres o los sentimientos.
Son como escribir en la piel de lo querido, son el daño
evidente, el daño que no siempre se corrige.
Son el rastro, el dolor de una historia de vida (...)
Se cuentan tantas veces las victorias que olvidamos que se consiguen sobre los fracasos.
Se cuentan los fracasos como si fuesen ahora una victoria"
Antonio Gómez Ribelles (artista plástico)
Hace unos días me llamaba una conocida para contarme que al fin se había decidido a cumplir su sueño de ponerse unas buenas tetas. Después de unos cuantos detalles que voy a omitir por pudor, me lanzó la pregunta a bocajarro: y las tuyas ¿para cuándo? Yo reí con mi risa más franca, disculpándole que la silicona le estuviese afectando a las neuronas. No supe qué responderle. Quizá debería haberle enseñado esta imagen. Me encanta. Es sensual, divertida, fresca. Le falta una teta, es cierto, pero a ella no parece importarle, no se muestra descontenta con su cuerpo.
En cambio, cuántas mujeres estupendas se revelan a disgusto en sus cuerpos. Llega el verano y con él la tiranía de los kilos de más, la celulitis, el bronceado... Lo veo a diario en el gimnasio: mujeres guapísimas que luchan desesperadamente contra la grasa que se le acumula en la cadera o el michelín rebelde de la barriga. Las oigo quejarse sin descanso de sus cuerpos. Pero ¿qué le pasa a tu cuerpo y a tu propia percepción de ti misma cuando le añades la cicatriz de una mastectomía?
En cambio, cuántas mujeres estupendas se revelan a disgusto en sus cuerpos. Llega el verano y con él la tiranía de los kilos de más, la celulitis, el bronceado... Lo veo a diario en el gimnasio: mujeres guapísimas que luchan desesperadamente contra la grasa que se le acumula en la cadera o el michelín rebelde de la barriga. Las oigo quejarse sin descanso de sus cuerpos. Pero ¿qué le pasa a tu cuerpo y a tu propia percepción de ti misma cuando le añades la cicatriz de una mastectomía?
El resultado puede ser este: Monokini 2.0 una colección de trajes de baño ideada para mujeres que tras una mastectomía eligen no someterse a una cirugía de reconstrucción mamaria. La idea original es de Elina Halttunen, a la que todos conocen con el sobrenombre de "la mujer con una teta". Ella misma cuenta que con un solo pecho encontrar bikinis resultaba algo difícil, por eso creó su propio monokini. Y tras hacerlo, pensó que quizá habría por ahí otras mujeres que querrían unos trajes de baño que no les hiciesen sentir que estaban perdiendo un seno. Creo que es una idea transgresora que nos presenta una mujer que por fin deja de esconder sus cicatrices y nos sitúa ante un nuevo concepto de belleza y feminidad que va más allá del tamaño, la forma o incluso, el número de nuestros pechos.

Tienes, tienen razón los que apartan a un lado modas y prejuicios y siguen sus caminos sin las preocupaciones constrictivas de estéticas exageradas y antinaturales. La delgadez como indicador de belleza ha hecho mucho daño a niñas y adolescentes. Incluso a mayores. Y los gestos huraños y la mirada oscura han evitado las sonrisas de los que se dedican a imitar a las modelos, siempre enfadadas con el mundo en las fotos.
ResponderEliminar***
Son valientes las del monokini!
Y las que se hacen las fotos en ropa interior y lucen sus michelines. (Un año, Italia estaba llena de carteles de Dove con mujeres desnudas, de todo tamaño y condición. Unas fotos preciosas, en blanco y negro)
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Tengo una amiga a la que habían hecho una mastectomía y no había tenido ganas de someterse a la reconstrucción. En la playa, ella con su bikini y una teta de silicona de quita y pon. En el agua, al nadar, la teta se independizaba y se iba flotando... ¡Mi teta, decía! Y nos poníamos a buscarla entre risas. Me asombraba su naturalidad. Sobre todo, la primera vez que coincidimos en el agua... (Pasados unos años, cuando ya se olvidó de hospitales y quirófanos, se la hizo).
A mí mi cicatriz me ha ayudado a reconciliarme con mi cuerpo. Es algo extraño pero ahora me siento muy bien en mi cuerpo. Tengo una conciencia plena de su valor y me parece todo un regalo sentirse tan bien.
ResponderEliminarLo cierto es que a mí los bikinis no me generan ningún problema o más bien, me generan los mismos problemas que tenía antes de la operación. No obstante, C. ha decidido reconvertir mis viejos bikinis en monokinis. Yo estoy expectante a ver qué sale. Prometo colgar las fotos. Mira que si acabo convirtiéndome en modelo de monokinis, ja, ja