"Que sepas que no es fácil respirar el aire en que no estás"
Pedro Guerra
Cada cierto tiempo, desempolvo mis ausencias y las nombro una a una, para ver si siguen todas. Y las pongo a punto, y separo las vivas de las muertas, las de siempre y las nacientes, las que esclavizan y las que salvan. Y siempre me salen de más.
Las cuento y las ordeno, y dejo para el final las más recientes, porque son siempre las que más duelen. En ellas me recreo, para aprender muy lento a despedirme. Al principio muy flojito, como si no fueran a escucharme nunca. Después, con voz más firme, como si mi agradecimiento pudiera tocarlas. Hasta el día en que, de improviso, me inunda un vacío con voluntad de permanencia. Solo entonces sé que ya estoy preparada para dejarlas ir hacia ese lugar donde el pasado se reconcilia con el presente y, por fin, deja de doler.

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