"No sabemos cómo regresar a nosotros mismos desde algunos lugares, desde algunas personas"
Patricia Esteban Erles
Debí estar prevenida ante tu silencio. También yo callé mucho en aquella comida que se alargó hasta bien entrada la madrugada. De sobra sé que esas son en realidad las personas más peligrosas "porque son capaces de extremar el significado de cada palabra que pronuncian". Bien entrada la tarde, cuando yo ya había bajado mis alertas e iba ya por las cervezas con alcohol, empezaste a hablar de ti sin ningún tipo de reparo ni contención y poco a poco nuestras voces se fueron apagando hasta que nos dejaste a oscuras "con el pulso diferente de las cosas"
Por eso hoy, que yo no sé muy bien como regresar a mí misma después de haberte escuchado y de haber devorado tus palabras con la ansiedad y con la urgencia del que se sabe descubierto en ellas, no puedo más que guardar silencio. Me quedo con el regalo de estos días en los que yo "estrené las ganas de volver a vivir".
Gracias, Carmen
Os dejo solo un fragmento de su blog, uno de tantos en los que merece la pena entrar y detenerse y dejarse llevar para aprender, con suerte, "a entender el caminar del río sin ver el agua"
La elección de vivir
"En más de una ocasión me han preguntado, como conclusión última y definitiva a mi relato: Y si tan mal lo pasas, ¿te merece la pena seguir adelante? Mi respuesta a tan reconfortante pregunta: Sí. Rotundamente. Y las miradas de asombro son varias. Entonces sé con toda seguridad que esa persona, aparte de ser un desecho de delicadeza, es tonta y le hacen falta dos palos en su vida rosa Barbie.
¿De verdad se puede pensar que todo es así de fácil? Ahora me apetece vivir, ahora no. Un capricho del momento. En fin, yo no soy médica, pero tengo entendido que si estiras la pata no puedes volver a levantarte, aunque no me hagáis mucho caso que igual estoy antigua…
El caso, yo he considerado ambas opciones, sí, no me da miedo admitirlo. Pero por muy horrible, injusta y cruel que me pueda parecer la vida a veces, y por muchos momentos amargos que me cause la ataxia, me merece la pena vivirla hasta el final (...)
Cuando eliges vivir estás eligiendo cambiar, desarrollarte, experimentar, equivocarte, física y emocionalmente. Pero una buena experiencia sólo se consigue cuando asumes riesgos, y la vida está llena de riesgos. Decisiones buenas o malas, consecuencias, circunstancias, actitudes y aptitudes, y nuestra reacción ante ello. Evolución (...)
Gracias a la ataxia sé de primera mano que la vida misma es un riesgo, y cuantas más ganas tenga uno de vivirla, más riesgos habrá que correr.
Pero no me importa, yo elijo vivir. Con toda mi experiencia. Con todos mis riegos"

Comparto y entiendo ese sentimiento y estado de animo.
ResponderEliminarTambien yo doy las gracias a Carmen
Después de todo, el azar nos sorprende tendiendo maravillosas trampas como esta con las que burlar la suerte de algunas vidas. Y es como sentir que " el destino se disculpa"
ResponderEliminarEsas trampas son realmente maravillosas y ojalá sirvan para "burlar la suerte de algunas vidas".
ResponderEliminarOjalá, Carmen.
Así sea !!!.
He leído algunas entradas del Blog de Carmen, la futura arquitecta (minukanews.wordpress.com) y son lecciones de ánimo, de fortaleza, de ilusión por la vida.
ResponderEliminarUf, qué coraje tan envidiable!
***
Me ha contado una amigo recién regresado de un país africano (de la pobreza, de conflictos armados, del abandono del mundo, sin grifos, sin luz...) que las gentes sonríen, no teniendo nada. Y no se quejan.
Quizá deberíamos asomarnos a otras vidas...
Eliminaraunque a veces dé vértigo...
aunque a veces duela...