“Cuando yo tenía seis años vi una vez una lámina magnífica (…) Representaba una serpiente boa que se tragaba una fiera. El libro decía: Las serpientes boas tragan sus presas enteras, sin masticarlas. Luego no pueden moverse y duermen durante los seis meses de la digestión”. El Principito. Antoine de Saint-Exupéry
Aquí va la segunda variación del microrrelato, un poco menos trágico, quizá.
ResponderEliminarSigue siendo tuyo, Aurora.
Feliz cumple
Guauuuu!
ResponderEliminarEste me ha gustado todavía más, si es que se puede. Las variaciones tienen su aquel, sí. Como si se tratara de un caleidoscopio, donde el resultado final es distinto, otro diferente, con las mismas piezas y los mismos colores.
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¡Vaya regalazo de cumpleaños! Gracias.
Lo leo una y otra vez.
ResponderEliminarMe encanta la imagen: la mujer recogiendo en un ovillo sus recuerdos.
¡Cuántos ovillos, ya!
Podría ir sacándolos del cajón y envolviendo con lanas de colores los árboles, los libros, el mar, ...
Me gusta lo del caleidoscopio. Escribir, a veces, es como un juego de niños en el que quedas atrapado mientras todo parece detenerse a tu alrededor.
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