jueves, 20 de febrero de 2014

MICRORRELATO: DESPISTES







Que la muerte era un asunto muy serio lo sabía él por experiencia propia. Pero aquel día, aún a riesgo de parecer irreverente, no pudo disimular una sonrisa nerviosa cuando, al acercarse a saludar a los familiares con su cara más solemne, comprobó, asustado, que se había equivocado de muerto. Ya que estaba allí, se armó de valor y los acompañó con su más sentido pésame. A fin de cuentas, la muerte a todos nos parece siempre que llega de forma equivocada.




2 comentarios:

  1. Y lo peor de todo es que es cierto.
    Lo protagonicé yo misma el sábado pasado.
    Algunos despistes...

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  2. Jejejeje.
    Hasta en los momentos más difíciles puede llegar el humor.

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