"¿Hay viajes que se suman al antiguo color de las pupilas.
Después de ver la isla de Calipso, ¿es que acaso Odiseo
volvió a mirar igual?"
Aurora Luque
![]() |
| Zena Holloway |
Respiro. Cierro los ojos. No quiero salir a la superficie. Más allá del silencio del agua lo escucho. Es un sonido familiar. Ha estado ahí desde siempre. Dejo de mover mis brazos. Me dejo llevar. Ahora siento la sangre y su sordo murmullo a través de mis venas. He entrado en la espiral de pruebas que certifican que estoy viva. No tengo miedo. Unas pocas más y alguien me sellará el visado para los próximos seis meses. Soy una inconsciente. Quizás un poco de miedo sería bueno. A veces tengo que tocarme la cicatriz para recordar. Estoy a pocas semanas de la vida normal. Quiero trabajar. En los últimos meses he hecho más deporte que en estos cuarenta años. No quiero volver a sentir ese cansancio. No quiero volver a estar enferma. No tengo miedo. Floto. Estoy ascendiendo. Me atraganto. Abro los ojos. Estoy en la superficie. Más allá del silencio del agua lo escucho. Es un sonido familiar. Ha estado ahí desde siempre: "tus pulmones, tu hígado, tu corazón... todo está bien"... Respiro.

Menos mal que perdemos la consciencia y dejamos de oír los latidos del corazón, los torrentes sanguíneos, los crujidos de las articulaciones, el hinchar y deshinchar de los pulmones, y todos los ruidos que debemos hacer por estar vivos...
ResponderEliminarUffff, salir del agua, respirar!
Es cierto. La enfermedad, durante un tiempo, me ha hecho consciente de realidades que nunca percibí. Me ha dado una nueva dimensión hasta del simple hecho de respirar.
ResponderEliminarHay días en los que hasta la imagen de mi hígado me parece incluso bella.