jueves, 28 de febrero de 2013

DÍAS DE LLUVIA




"De vez en cuando la vida (...)
se hace de nuestra medida,
toma nuestro paso
y saca un conejo de la vieja chistera
y uno es feliz como un niño
cuando sale de la escuela"

Joan Manuel Serrat


Los días de lluvia guardan promesas incumplidas, sueños imposibles en los días laborales que, ajenos casi siempre a la climatología, saquean con su ritmo despiadado hasta el más tímido  anhelo. Por eso, hoy siento que la vida se pone estupenda y me regala esa promesa incumplida durante tanto tiempo: me escondo en casa y no salgo a la calle, sobre todo porque no me atrevo, y asomo complacida la nariz por la ventana y veo a la gente afanada en sus cosas, pendiente de sus paraguas y su preocupaciones. Y amontono el tiempo de que aún dispongo hasta que a la tarde la vida recobre su pulso cotidiano, como el avaro que cuenta desconfiado sus monedas.


1 comentario:

  1. Me gustan los días de lluvia sin no son muy frecuentes. Y pisar los charcos con las botas de agua.
    Hoy ha sido un día de decisiones difíciles y de cambio de rumbos. Ya te contaré...
    Buenas noches.

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