domingo, 24 de febrero de 2013

MICRRORELATO: PASIÓN CARNAVALESCA






Cuando abrieron la puerta de la 220 pertrechados de jeringas, sueros y fonendos, ya no estaba. La elección del disfraz había resultado más sencilla que otros años. Ya en la puerta, solo tuvo que dejarse llevar por aquella vorágine humana. A su espalda, alguien disfrazado de médico lo sobresaltó con un grito: ¡tío, qué auténtico, con ese pijama de rayas y la cabeza rapada, seguro que consigues el primer premio, pareces sacado directamente de “La lista de Shindler”!

2 comentarios:

  1. Estoy en la Biblioteca del instituto. Hay un silencio especial a estas horas del medio día tardío, aunque a lo lejos suenan voces y risas de chicos que entrenan o juegan a algo.
    Los lunes tengo hora de padres a las 14,15.
    La suelo aprovechar para fichar libros, poner los tejuelos, revisar los préstamos... Pero esta mañana he entrado en tu Blog. Y he dejado para mañana los asuntos bibliotecarios.
    Acabo de leer "Pasión carnavalesca". Tus microrrelatos tienen una fuerza tremenda. Me emocionan. Ironía y verdad. Y pequeños homenajes a la Literatura que me encantan. . Monterroso, Cortázar, Borges, Benedetti...
    Hoy mis alumnos de 2º de Bachillerato que aprenden sobre el "Boom hispanoamericano" han hablado de Alejo Carpentier y de Juan Rulfo. Les asombra no haber oído jamás esos nombres.
    Disfruto presentándoselos.
    Un beso.

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  2. Yo no puedo evitar, al pensar en mi pasión carnavalesca, recordar tantos buenos momentos que me han proporcionado los disfraces. Desde la primera vez, que me vestí de sirena en medio del bar más cutre de la ciudad, hasta el día que mis alumnos y yo nos disfrazamos de momias con rollos de papel higiénico (¡menudo patio quedó!). Fiestas inolvidables como la que me permitió ser Cleopatra por una noche...
    ¿Recuerdas, Aurora, aquel año que nos vestimos de niñas pequeñas? Me dejasteis tan sorprendida... ¡Qué buenos recuerdos!

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