MICRORRELATO
-Hola, soy el hematólogo de guardia, supongo que tú eres la
microbióloga de guardia. ¿Cuál es tu nombre?
Y aunque acto seguido empezaron a hablar de exudados nasales
y de horarios de recogida, el breve silencio que siguió a la pregunta, me
permitió sospechar el gesto amenazante y coqueto con el que ella se acariciaba el mechón. El
pobre, cada vez que Carmen, la microbióloga de guardia, descolgaba su teléfono,
regresaba azorado, preguntándose una y otra vez cómo era posible retrasar tanto
el resultado de una prueba que, siempre, siempre, acababa dando positiva.

Te he visto hoy en una foto que me ha enseñado C. y estabas guapísima, sonriente con tu pijama azul. Mirabas a la cámara divertida, cómplice.
ResponderEliminar¡Me ha encantado verte!
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Veo desde mi ventana nubes grises que se van acumulando sobre el monte y las azoteas. Pasan rápido. No sé si les dará tiempo a llover o se irán con el agua a otra parte. Suena el viento.
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Me voy a corregir: a ver si logro terminar esta tarde con todas las redacciones y tener libre de cargas los próximos dos días.